El Bayern de Guardiola

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Conforme pasaban los días, las especulaciones iban subiendo de tono y la pregunta seguía en el aire: ¿En qué equipo continuaría su carrera como director técnico Josep Guardiola?.

La prensa, o al menos un sector de ella que se vale de conjeturas e inferencias, antes que en los hechos (¿grave no?), daban como un hecho que el destino de Pep estaba en la Liga Premier, Chelsea o el Manchester City. Así lo indicaba (a decir de algunos) su decisión de haber elegido a la gran Nueva York como su residencia temporal. “Claro, para mejorar su inglés y poder dirigir en la Premier”, aseveraban algunos.

Pues eligió el Bayern de Munich, un club histórico para seguir su carrera como director técnico. Gran noticia.

Tal parece que decidió vivir un tiempo en Nueva York para aprender un poco de inglés, para pasear por Central Park sin ser reconocido en un país en el que se diga lo que se diga el futbol no tiene la convocatoria de su béisbol, futbol americano o básquetbol o para conocer de principio a fin esa maravilla que es el Museo Metropolitano. O bien para recorrer la quinta avenida y escuchar a los falsos profetas que aseguran que el final está cerca. Sólo Guardiola sabe.

Todo mi respeto para Guardiola, no se dejó llevar por el canto de las sirenas, postura que en esta época en la que vivimos, es de admirarse. Le ofrecían mucho más (muchísimo más) dinero en cualquiera de los clubes citados, Chelsea del multimillonario ruso Abramovich o el Manchester City con capital de Abu Dahbi. Además, le daban la posibilidad de contar con recursos ilimitados para armar algo así como un equipo de esos que juegan amistosos por causas humanitarias, conformado sólo por estrellas en donde los marcadores terminan 5-3 y los defensas están en un día de campo.

Ya se sabe. Vieja máxima y hasta lugar común: “El dinero no lo es todo”. Puede comprar jugadores, los mejores tal vez, pero no compra funcionamiento.

Guardiola eligió al Bayern por su historia, porque es un equipo con identidad futbolística, por su estabilidad económica y deportiva, porque participa en una de las ligas más sólidas del planeta tierra y porque es un gran reto llegar a un país con un idioma y cultura diferente al español, al catalán.

Algunos podrán pensar que Guardiola se fue por la fácil porque la Bundesliga no es tan competida como la Liga Premier. No lo comparto. Sobre todo porque después de lo hecho en el Barcelona, la expectativa en cualquier equipo, Bayern o el que sea, va a ser sumamente alta para Guardiola no sólo en cuanto a la cantidad de títulos, sino en cómo los gane.

Por eso digo. Mi respeto para Guardiola.

@elancheyta

 

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Author: elancheyta

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