Las montañas no mienten, los ciclistas si

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Bien me lo decía mi madre. Después de algunos años, compruebo aquello en lo que me insistía: “tarde o temprano, las mentiras caen por su propio peso”. Y los mentirosos agregaría este que les escribe un poco triste, un poco decepcionado por todo lo que ha ocurrido (y tal parece que seguirá ocurriendo) con Lance Armstrong, quién ganó siete veces la Tour de Francia ayudado de sustancias prohibidas y transfusiones sanguíneas.

Si usted vive en otro planeta o anda preocupado por temas más trascendentes (todo depende según la perspectiva) le cuento que Armstrong concedió una entrevista a Oprah Winfrey en donde aceptó de una vez por todas que consumió sustancias prohibidas que le ayudaron a mejorar su rendimiento. En las próximas horas, mañana, la entrevista de Lance será uno de los temas más comentados dentro y fuera de las redes sociales.

Para serle franco no estoy de acuerdo en las formas. De hecho me decepciona. Desconozco si Oprah pagó un dineral a Lance (que buena falta le hace, porque ahora que cayó en desgracia, han salido de todos lados acreedores) o si el equipo de Relaciones Públicas de Lance consideró una buena estrategia de control de daños derramar un poco de lágrimas a nivel global para convencer a la opinión pública (al monstruo de mil cabezas) que está arrepentido, que es víctima de las circunstancias y que en el mundo del ciclismo todos o casi todos se dopan (¿consuelo de tontos?). El caso es que Lance finalmente decidió dar la cara.

En resumen se me agotaron los argumentos para defender a Lance como lo trate de hacer en colaboraciones pasadas. Pero ojo, reitero que culpar a Lance de todos los males del ciclismo actual, me parece que es un juicio muy simple, muy a la ligera. Como dato, el NY Times publicaba recientemente un número escalofriante: desde 1998, sólo 3 ganadores de la Tour de Francia, no se han dopado, ni han estado involucrado en escándalos de dopaje. Si, sólo 3. Así que no sólo culpemos a Lance, porque hay varios, muchos más personajes involucrados, sobre todo aquellos (Tour de Francia, UCI) que se beneficiaron con la gran historia de vida de Lance para posicionar al ciclismo como un espectáculo global, o bien que utilizaron a Lance como la cara de su producto, como ejemplo de vida para facturar algunos dolaritos. Después, claro, ya se sabe, son los primeros en huir y deslindarse.

Así que si Lance en su entrevista implica a más, “so be it”. Que caigan los que tengan que caer, de todos los niveles.
Lo de Lance duele. Lo único rescatable de todo esto es que el ciclismo de ruta tocó fondo, espero. Habrá que replantearse muchas cosas. Sobre todo la duración de las grandes pruebas (3 semanas a un promedio de 50 kilómetros por hora, es algo inhumano), para no seguir alimentando esta gran mentira. Y por supuesto, controles antidopaje mucho más estrictos (¿ya eran no?), porque al final, más allá de la mentira, va de por medio la salud de los ciclistas, de los que consumen sustancias para alcanzar la gloria. No hay gloria que valga si en ello va la salud de por medio.

Las montañas nunca mienten. Los ciclistas sí.

Antes de irme, le pido algo: borre de su mente aquéllas imágenes de Armstrong levantando los brazos en Campos Elíseos con todo y su suéter amarillo. Mejor quédese con la imagen de este Lance que venció al cáncer y decidió seguir adelante con su vida montado en una bicicleta. Eso si nadie podrá quitárselo, ni la UCI, ni el Comité Olímpico, ni Dios Padre.

@elancheyta

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Author: elancheyta

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2 Comments

  1. Muy desafortunado

  2. Me conmueve la situación de ver a un idolo????? (creado a base de Dlls) como lo vi ayer por T.V
    Desgraciadamente en la actualidad, no solamente sucede en la parte deportiva de la vida, sino en muchas (casi todas) Las actividades de la sociedad, estan trastocadas primordialmente por el interes économico, …….ni modo, ojala sea cuestion de época y esta situación mejore pronto..

    Saludos.

    J. GUILLEN

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